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jueves, 24 de noviembre de 2011

Latinoamérica: alternativa para las constructoras españolas

Apoyadas en planes de internacionalización cada vez más intensos y espoleadas por los nuevos y millonarios proyectos de desarrollo de infraestructuras con los que la mayor parte de las naciones latinoamericanas trata de cubrir su déficit en ese ámbito, las grandes constructoras españolas aumentan cada año su presencia en la región ante la atonía del sector en una España en crisis. Muestra de la importancia que Latinoamérica tiene para las compañías de construcción, infraestructuras e ingeniería civil, para algunas como FCC el área es ya el segundo origen de la facturación. Las seis grandes han duplicado en lo que va de 2011 su cartera de contratos en el exterior y la práctica totalidad de las mayores constructoras tienen ya más del 50% del total de sus carteras de obras en mercados exteriores.
Y el impulso en Latinoamérica a la fórmula de participación público-privada (PPP) abre nuevas oportunidades que suscitan enorme interés. Nada extraño en un momento en el que buena parte de las mayores compañías hispanas, desde Repsol a Telefónica, pasando por Endesa o Santander, obtienen a través de sus filiales en la zona entre el 20% y el 25% de sus ganancias.
Las grandes constructoras cotizadas (ACS, Acciona, FCC, Ferrovial, Sacyr Vallehermoso, OHL), que ya aumentaron su cartera de obras internacionales un 18% en 2010, a 27.547 millones de euros y que en los nueve primeros meses de 2011 han incrementando su portfolio de obras a realizar en el exterior a 65.943 millones (más del doble que el año anterior) y sitúan fuera el 70% de sus proyectos previstos, hallan en particular en Latinoamérica un excelente refugio. Un lugar para crecer en un momento en el que sector atraviesa horas muy bajas en España, donde la obra pública y privada ha caído en picado. Y no sólo en esa región: Europa, Asia y Norteamérica forman parte también de los destinos con los que las constructoras impulsan ahora su actividad y en los que comienzan a generar buena parte de sus beneficios.
De momento, la internacionalización, en las que algunas naciones latinoamericanas tienen un rol clave, ha ayudado a las constructoras a parar el golpe. Según los últimos datos, las grandes compañías cotizadas del sector consiguieron repetir en los nueve primeros meses de 2011 los resultados de 2010, a pesar del difícil e incierto panorama económico y del parón nacional, algo en lo que ha sido fundamental su estrategia exterior. Los contratos logrados fuera de España han sido, junto a la diversificación del negocio y la venta de activos, los artífices de un resultado positivo en medio de la tormenta. Algunas logran ya dos tercios de su facturación fuera de España, como ACS (el 65%, gracias a la integración de Hochtief) y OHL (el 69,5% del total de ventas). Otras, como FCC han obtenido por primera vez más de la mitad de su facturación total (51%) en el exterior.
Pero también las no cotizadas como San José, Isolux Corsán (presente en Colombia, Chile Brasil), Comsa o Abertis (que controla las Rutas del Pacífico en Chile) aumentan su presencia en el extranjero. Incluso las medianas se han lanzado a la internacionalización y comienzan a tener implante en Latinoamérica, como Azvi y Copcisa (Chile) y Sando (Colombia) o tantean mercados como Perú y Uruguay.
En cualquier caso, ya sea en construcción y gestión de autopistas, ferrocarriles, aeropuertos, puertos y complejos inmobiliarios, las firmas españolas del sector copan la región, con especial énfasis en los últimos tiempos en Brasil y en Colombia (quinto destino ya de la inversión española), donde compañías como Acciona, FCC, Sacyr y OHL exploran nuevas oportunidades de negocio. No en vano en 2010 Latinoamérica suponía el 17% de los contratos exteriores logrados por estas firmas, cifra que se espera haya crecido mucho en 2011.
Papel relevante
Las seis grandes constructoras cotizadas (ACS, Acciona, FCC, OHL, Ferrovial y Sacyr Vallehermoso) registraron un beneficio conjunto de 1.972 millones de euros en enero-septiembre (+0,1%), mientras que la facturación conjunta progresó un 11,7% en los nueve primeros meses, a 45.706 millones. La deuda también subió (+4,5%), hasta un pasivo total de 61.136 millones, frente a 58.472 millones en 2010. Y en el apuntalamiento de beneficios y en el aumento de las ventas Latinoamérica volvió a tener un papel relevante.
La compañía que obtuvo un mayor beneficio en los primeros nueve meses de 2011 fue ACS (739 millones), gracias a la consolidación de la alemana Hochtief y el negocio internacional, si bien la merma de extraordinarios y las provisiones por la integración de la firma germana redujo las ganancias un 34,7% frente a 2010. La firma que preside Florentino Pérez vio reducirse también su facturación, pero mantiene el liderazgo, con ingresos por 18.209 millones. El resultado bruto de explotación (Ebitda) mejoró un 39,1%, a 1.532 millones.
ACS, que tiene ya el 90,8% de su cartera de obras fuera de España (42.147 millones de euros), actúa y cada vez más en EEUU y Europa, pero también en Australia y Asia. El grupo, no obstante, no descuida su inversión en Latinoamérica: está presente en Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Perú, Dominicana y Venezuela, donde operan Dragados, Vias, Dycvensa, Dycasa y otras de sus empresas. ACS se muestra muy activa últimamente en Chile (donde entre otras obras ha realizado la autopista Santiago-Valparaíso y donde construirá y explotará la Ruta 5) y en Perú.
Acciona logró triplicar sus ganancias netas en enero-septiembre a 314 millones de euros, gracias a las plusvalías originadas por la desinversión de dos concesiones en Chile y sus activos de aparcamientos, pero no abandona ni mucho menos Latinoamérica. Con una facturación que anotó también un descenso, a 4.796 millones de euros, y una cartera de obras fuera de España que equivale al 40% (2.772 millones), la firma que encabeza José Manuel Entrecanales es la que menos proyectos internacionales pero se refuerza en Australia, Europa del Este y varias naciones latinoamericanas.
En los últimos meses ha anunciado la firma de un contrato por 400 millones de euros para construir en Brasil los diques exteriores del que será el mayor astillero de Latinoamérica, Sao Joao da Barra, obra que forma parte del superpuerto de Açu. Y también ha comunicado que en alianza con ADIF participará en proyectos ferroviarios y nuevos corredores en Colombia, así como con la mejora y rehabilitación de líneas, en el marco de los planes de modernización que impulsa el Gobierno colombiano para el período 2011-2014. Además, Acciona, que estudia proyectos de gestión de agua en México y Colombia, ha anunciado este año la apertura de una nueva sucursal en Perú de su filial Acciona Ingeniería. En la región, la firma está presente en Chile, Colombia, Argentina, Brasil, México, Perú, Venezuela, Honduras, Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Bolivia, con proyectos que van desde terminales aeroportuarias a obras hidráulicas. Y últimamente se interesa por Ecuador.
Internacionalizarse o languidecer en tiempos de crisis
Ferrovial, que registró beneficios por 482 millones en los primeros meses del año (un 53% más), con una facturación de 7.640 millones, ocupa el segundo lugar en el ránking de compañías constructoras con más cartera de negocios en el exterior, el 68% (6.727 millones). Con importantes contratos en construcción y operación de autopistas en EEUU y Canadá (autopistas Skyway en Chicago y 407-ETR en Toronto) y proyectos en el Reino Unido (aeropuerto de Heathrow) y Europa del Este, Grupo Ferrovial Agroman, puede considerarse una veterana de la internacionalización y de la presencia en Latinoamérica. Sólo dos años después de nacer, en 1954, acometió su primera obra en Venezuela, el ferrocarril Puerto Cabello-Barquisimeto.
Hoy la empresa que dirige Rafael del Pino es uno de los principales grupos mundiales de infraestructuras, a través de cuatro divisiones: aeropuertos, autopistas, construcción y servicios. Firme partidario de la aventura exterior, Del Pino, señaló hace unos meses señalaba que "la internacionalización de las empresas es clave para la economía española ya que permite diversificar, reducir el riesgo-país, ampliar mercados, adquirir volumen, ser más eficientes y competitivos y mejorar la reputación". Potente en Europa y EEUU, la firma está posicionada con fuerza en Latinoamérica a través de su filial Ferrovial-Agroman Internacional. El pasado julio, y en consorcio con la colombiana Sainc, se adjudicó el contrato para la construcción de los túneles paralelos para la desviación del río Cauca y un tercero de acceso al centro de máquinas de la Hidroeléctrica de Ituango, que será una de las más importantes de Colombia. En Chile construye embalses y opera autopistas con su filial Cintra y tiene presencia en México y Uruguay.
Sacyr Vallehermoso vio incrementarse sus ganancias el 9% en enero-septiembre, a 120 millones, beneficios en los que su participación (20,01%) en Repsol aportó 50 millones. La facturación de la firma fue de 3.033 millones de euros en el período y su cartera de proyectos en el extranjero se eleva ya al 75% del total (4.979 millones). La compañía, en la que Manuel Manrique acaba de tomar el relevo a Luis del Rivero tras el affaire Repsol-Pemex, se ha hecho fuerte, como FCC, en Panamá, donde lidera el consorcio encargado de construir el tercer juego de esclusas del nuevo Canal, el proyecto más jugoso de la ampliación de éste. El contrato de Sacyr en Panamá, con un presupuesto de 3.118 millones de dólares, se ha convertido en la gran referencia de la compañía. Sacyr lo obtuvo al frente Grupo Unidos por el Canal, del que también forman parte la italiana Impregilo y la belga Juan de Nul. GUPC se hizo con el contrato compitiendo con el grupo C.A.N.A.L. (ACS, Acciona, FCC, Hochtief e ICA) y con el consorcio formado por Bechtel-Taisei-Mitsubishi.
La decisión del Gobierno panameño de invertir 13.000 millones de dólares para construir nuevas infraestructuras de transporte y dotaciones sociales en los próximos años ha hecho que tanto Sacyr como FCC sitúen el país como centro neurálgico de sus actividades y expansión en la región.
Más allá de Centroamérica y del Canal, Sacyr pretende desplegar una batería de acciones para desembarcar en nuevos países y ampliar su cartera de obra internacional. Sacyr, que opera también en Costa Rica y Colombia busca en ese último país entrar en concesiones de autopistas, tratamiento de agua y en construcción del metro de Bogotá. Y quiere reforzar su presencia en México, exigua en comparación con otros constructores españoles, con proyectos de gestión de agua. Pero su última gran apuesta es Chile, donde se ha adjudicado este año la construcción y explotación de la Ruta Valles del Bío Bío y de la Ruta del Desierto (acceso a Iquique) y donde hoy su división de concesiones da los últimos toques a la autopista Vallenar-Caldera. En Chile explota también tramos de autopista Ruta 5, principal red vial y quiere entrar en desalación.
Compitiendo en Panamá
FCC, que acusó una caída de su beneficio neto del 6,9%, a 178 millones, debido a sus menores ganancias en construcción en España, y que obtuvo una facturación de 8.840 millones (-2,8%) en los primeros nueve meses, ingresó por primera vez ya más en el exterior: el crecimiento en el extranjero de la cifra de negocio fue del 9,9% (4.309 millones de euros). La cartera de obra fuera de España del grupo que preside Baldomero Falcones, impulsor del actual proceso de internacionalización, se sitúa ya en el 51,2% (5.081 millones). Aunque las diferentes divisiones de FCC (Alipne, Versia, Portland Valderrivas) mantienen una fuerte presencia en el exterior ajena a Latinoamérica, especialmente en Europa, que concentra el grueso de su mercado exterior (86%), la región sobresale como segundo principal destino de la compañía (6,6%), por delante de EEUU (2,9%) y Asia y África (4,7%).
Para FCC, Panamá es el país clave en Latinoamérica y hub de expansión por el mercado constructor de Centroamérica. Allí construye el metro de Ciudad de Panamá por 1.000 millones, se adjudicó el contrato de un nuevo puente para el acceso este al Puente Centenario y acaba de ganar la ejecución de la Ciudad Hospitalaria (450 millones), además de participar en obras de carreteras y la excavación de uno de los cauces de la ampliación del Canal, por 186 millones de dólares. Pero también tiene amplia presencia en Colombia, Chile, Argentina, Dominicana, Guatemala y Costa Rica.
En total, el grupo tiene una cartera de obras por 1.500 millones en la región y, a comienzos del pasado verano, abrió una delegación permanente en Colombia para participar en un plan de obras públicas y desarrollo de infraestructuras de transporte por 39.000 millones de euros hasta 2021 lanzado por el Gobierno de Juan Manuel Santos. Con ello, FCC ha convertido al país andino en su tercer mercado estratégico en Latinoamérica, junto a Panamá y Brasil. Los proyectos de carreteras, metros y ferrocarriles y ampliación de puertos previstos en el plan de infraestructuras colombiano figuran como objetivos prioritarios. Y a través de FCC Energía, el grupo diseña una estrategia para entrar con fuerza en el creciente mercado de renovables latinoamericano, especialmente en México, Chile, Brasil y Perú.
En OHL, que registró ganancias por 138,7 millones de euros (+15%) y una cifra de facturación de 3.587 millones (-1,6%) en los nueve primeros meses del año, la cartera de obras fuera del mercado español se eleva ya al 62%, 4.237 millones. La firma que preside Juan Miguel Villar Mir, que acaba de lograr un importante contrato para el enlace ferroviario de alta velocidad entre las partes europea y asiática de Estambul (Turquía), que participa con ACS en el enlace del AVE La Meca-Medina (Arabia) y que tiene importante presencia en Canadá y Catar, ha redoblado este año su apuesta por Latinoamérica, que genera ya el 84% de su beneficio bruto de explotación.
Brasil (donde cuenta con 3.226 kilómetros de autopistas de peaje en operación) se ha convertido en el nuevo objetivo de OHL, que tiene filiales cotizando en Bolsa en Sao Paulo y en México DF. En México es el primer inversor en infraestructuras (autopistas de peaje y aeropuertos) y cuenta con ampliar su presencia en Colombia y con operar y financiar nuevas infraestructuras en Brasil, Chile y Perú. Presente también en Uruguay y Ecuador, OHL es la séptima concesionaria del mundo y la primera en Latinoamérica en el negocio de concesiones de infraestructuras.
Líderes mundiales en concesiones
Por otro lado, las constructoras y firmas de ingeniería e infraestructura españolas lideran las concesiones internacionales y aumentan su presencia concesionaria en Latinoamérica, donde estas firmas han obtenido algunos de sus más sustanciosos contratos.
En 2011, y según el ranking anual de la revista especializada Public Works Financing, ACS se mantiene como líder global por quinto año consecutivo, seguida por Global Vía (empresa de concesiones de FCC y Caja Madrid), Abertis (en la que participa ACS) y Ferrovial. Estas firmas copan los cuatro primeros puestos de la clasificación de los principales grupos de concesiones de infraestructuras del mundo este año, pero otras españolas como OHL (puesto 8), Sacyr (11), Acciona (23), Isolux Corsan (33) e Itinere (39) eleven a nueve las firmas hispanas entre las 40 que integran el ranking y hacen de España el país con más empresas en el mismo, por delante de Francia (seis grupos), Brasil (4) y China e India (3 cada una).
ACS tenía 72 concesiones en el mundo hasta octubre de 2011 (operativas o en construcción), de ellas 24 en España; Globalvía, 45; Abertis, 45; Ferrovial 35; OHL, 29, de ellas 6 en España; Sacyr, 22; Acciona, 12; Isolux Corsán, 9 e Itinere, 6. Public Works Financing atribuye el liderazgo de las principales empresas españolas en el mundo a la estrategia de internacionalización llevada a cabo por la mayoría de ellas en los últimos años.

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